Desde
Mi Rinconcito te deseo un feliz día de San Valentín, feliz día del
amor.
A mí, no es que me disgusten las cenas, las joyas, las
flores, los bombones o cualquier otro tipo de detalle, cada uno puede hacer lo
que desee en este día, de libertad se trata y de que cada uno tome sus
decisiones.
Pero mi opinión, es que este día, como otros muchos, se ha
convertido en comercialización y consumismo, vamos lo que ahora se denomina marketing.
Yo prefiero los detalles del día a día, esos que sin deudas
o sin gastos me hacen sentir querida, como por ejemplo: si me envía un mensaje de cariño a media
mañana, cuando sabe que me ido no muy católica a trabajar. Adoro cuando me he
quedado dormida en el sofá y me tapa con una manta para que no pase frío. Que tenga el detalle de decirme “yo me encargo
de la cena, descansa que te hace falta” o como hoy: “yo preparo las meriendas,
sigue escribiendo”. Y para todo esto no tiene que ser un día especial.
Con las últimas noticias de los medios de comunicación, me
planteo que dónde está el amor cuando un padre abusa de su hija de siete años, esa
persona de tu entera confianza que se supone debe protegerte. Cuando se fuerza
a una mujer a tener relaciones íntimas bajo coacción, drogas…
Cuando se entrega a una esposa a otros hombres sin su
consentimiento.
Cuando se maltrata a una esposa y/o a los hijos.
¿Dónde queda el amor y la empatía cuando se conocen estas
situaciones y no se denuncian?.
¿Dónde está el amor por nuestro prójimo, por la humanidad, cuando somos incapaces de ser amables, de ceder el paso, de permitir un asiento?.
¿Dónde está el amor cuando maltratamos a un animal?.
¿Dónde cuando alumnos actúan vejatoriamente contra un compañero, ya sea verbal o físicamente?.
¿Dónde cuando un profesor ridiculiza a un alumno?.
¿Dónde cuando un colegio oculta todo para no perder prestigio?....
En este San Valentín, en los siguientes y en todos los días
del año, intenten quererse primero ustedes mismos, luego repartan amor con otros:
familia, amigos, vecinos y con las personas que nos encontremos en la vida.
Afortunadamente, sigo teniendo fe en la humanidad. Sé que los malos hacen mucho “ruido” pero creo que son unos pocos y que hay mucha gente buena por el mundo.
Intentemos ser uno de los buenos. Intenta dejar huella, al
menos en los tuyos, en los que están cerca.
Por lo tanto, ¡Feliz
día de San Valentín! ¡Feliz día del amor! Que sea con conciencia, civismo y
empatía. Hagámoslo extensivo a todo el año, a toda nuestra vida y recuerda que no
está en regalar, que también se puede, pero lo más importante son esos pequeños
detalles que te hacen ser especial y buena gente.