sábado, 14 de febrero de 2026

SAN VALENTIN 2026

 

Desde Mi Rinconcito te deseo un feliz día de San Valentín, feliz día del amor.



A mí, no es que me disgusten las cenas, las joyas, las flores, los bombones o cualquier otro tipo de detalle, cada uno puede hacer lo que desee en este día, de libertad se trata y de que cada uno tome sus decisiones.  

Pero mi opinión, es que este día, como otros muchos, se ha convertido en comercialización y consumismo, vamos lo que ahora se denomina marketing.

Yo prefiero los detalles del día a día, esos que sin deudas o sin gastos me hacen sentir querida, como por ejemplo:  si me envía un mensaje de cariño a media mañana, cuando sabe que me ido no muy católica a trabajar. Adoro cuando me he quedado dormida en el sofá y me tapa con una manta para que no pase frío.  Que tenga el detalle de decirme “yo me encargo de la cena, descansa que te hace falta” o como hoy: “yo preparo las meriendas, sigue escribiendo”. Y para todo esto no tiene que ser un día especial.

Con las últimas noticias de los medios de comunicación, me planteo que dónde está el amor cuando un padre abusa de su hija de siete años, esa persona de tu entera confianza que se supone debe protegerte. Cuando se fuerza a una mujer a tener relaciones íntimas bajo coacción, drogas…

Cuando se entrega a una esposa a otros hombres sin su consentimiento.

Cuando se maltrata a una esposa y/o a los hijos.

¿Dónde queda el amor y la empatía cuando se conocen estas situaciones y no se denuncian?.

¿Dónde está el amor por nuestro prójimo, por la humanidad, cuando somos incapaces de ser amables, de ceder el paso, de permitir un asiento?.

¿Dónde está el amor cuando maltratamos a un animal?.

¿Dónde cuando alumnos actúan vejatoriamente contra un compañero, ya sea verbal o físicamente?.

¿Dónde cuando un profesor ridiculiza a un alumno?.

¿Dónde cuando un colegio oculta todo para no perder prestigio?....

En este San Valentín, en los siguientes y en todos los días del año, intenten quererse primero ustedes mismos, luego repartan amor con otros: familia, amigos, vecinos y con las personas que nos encontremos en la vida.

Afortunadamente, sigo teniendo fe en la humanidad. Sé que los malos hacen mucho “ruido” pero creo que son unos pocos y que hay mucha gente buena por el mundo.

Intentemos ser uno de los buenos. Intenta dejar huella, al menos en los tuyos, en los que están cerca.

 Por lo tanto, ¡Feliz día de San Valentín! ¡Feliz día del amor! Que sea con conciencia, civismo y empatía. Hagámoslo extensivo a todo el año, a toda nuestra vida y recuerda  que no está en regalar, que también se puede, pero lo más importante son esos pequeños detalles que te hacen ser especial y buena gente.

 

miércoles, 21 de enero de 2026

ESTE 2026.

 

Aquí, desde Mi Rinconcito quiero contarles que para este Nuevo Año, recién estrenado, no voy ha hacer ningún propósito. ¿Para qué? Si al final pocos son los que llevas a cabo y por una cosa u otra  los vas dejando de lado por otros o acumulando de nuevo a los del siguiente año.




Este año pienso ir navegando por los mares de la vida. Me voy a ir dejando llevar por este 2026.

No dudo de que algo lloraré o sufriré porque siempre toca, aunque espero reír mucho con los míos y disfrutando de esos pequeños momentos de felicidad, ¡mas llenan tanto si estás acompañada por los tuyos!.

Eso sí, le pido a este nuevo año que, si me tiene que poner una “pata”, que no sea encima, si acaso que la la deposite en mi culo y sea para impulsarme hacia adelante, y si puede ser, con algo de cariño.

A ver que me depara el 2026.

A ver que nos depara.

¡Les deseo lo mejor!

martes, 23 de diciembre de 2025

Feliz Navidad y Feliz 2026

 

Desde Mi Rinconcito te deseo una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.




Que este año 2026 te regale lo siguiente:


 
Que en cada uno de los amaneceres de esos trescientos sesenta y cinco días tengas la ilusión de un nuevo comienzo.






Que estés tan tranquilo que cada noche te sirva para descansar y no para pensar.




              Que no tengas que otear el horizonte en busca de la felicidad porque ya invade tu alma.

Que tengas y recibas tanto amor que tu corazón se desborde.

Que tengas tantas personas que te quieran y a quien querer que siempre tengas alguien para compartir tu dicha.






Que nunca falte una luz que guíe y acompañe tu camino.



¡Feliz Año Nuevo 2026
!




viernes, 14 de noviembre de 2025

A mi WANDA (IN MEMORIAM):

 

Recordatorio abril 2012

Esto es para ti....

Mi dulce compañera y amiga, independiente y a la vez tan dependiente de cariño. 
Mi compañera durante 18 años. 
Mi compañera en los momentos difíciles.

Cuantas veces has estado a mi lado en aquel sillón mientras lloraba en una noche tan oscura
para mí, tanto como tu pelaje.
Cuantas veces te metías entre mis piernas acariciándote tú, si claro tú, como todos los gatos, pero haciéndome sentir que estabas allí y me reconfortabas, de alguna manera.
Cuantas veces acompañabas mi soledad.
Cuantas veces, has dormido a mi lado.
Cuantas veces me he relajado y dormido con tu dulce ronroneo.
Cuantas veces desperté sola contigo a mis pies.
Cuantas veces saliste a recibirme a las escaleras.
Cuantas veces mi única alegría al llegar a casa era tu penetrante mirada.


Cuando llegaste a mi vida apenas te dejabas acariciar. Asustadiza y huidiza, fuiste adaptándote a mí, cogiendo confianza y pronto comenzaste a disfrutar de mis mimos. Cuando tuve a mi hija, me preocupaba que por tu actitud tímida, introvertida y que no aceptaba extraños, la rechazaras; pero para mi sorpresa, la protegías de extraños, dormías en su cuna o bajo ella y la protegías con gruñidos si alguien externo a casa se acercaba a verla. Cuando creció, te dejabas apretar por ella, cosa que no me permitías, ni a mí.

Y ahora amiga mía, en el ocaso de tu vida, te trato de mimar y creo que no es suficiente.
No se hacerte llegar cuanto te quiero y mi agradecimiento. Todo es poco, para tanto que he recibido de ti. 
Parece que ya, con esa intuición que te caracteriza, me sabes acompañada, entiendes que ya tengo con quien compartir mis penas y alegrías. Ya puedo compartir sueños e inquietudes y calmar mis desvelos con alguien más.

Y ahora, y sólo ahora has decidido irte. Has resuelto partir y dejarme. Te has rendido a la vejez.
Compañera, respeto totalmente tu decisión, pero déjame echarte mucho de menos. Permíteme extrañarte a los pies de mi cama. Concédeme añorar tu ronroneo. Autorízame a desear que me sigas acompañando a la cocina al levantarme. Consiénteme a  querer sentir el roce de tu pelo a mis pies.

Ve feliz, mi afable compinche. Llévate contigo este enorme agradecimiento por haber querido, como buena gata, que compartiera mi vida contigo. Por haberme elegido como tu compañera en esta vida. 
Cuando llegues al otro lado, busca a Papi (mi abuelo). Se alegrará de verte. Dile que lo quiero y le echo de menos. Cuídensen mutuamente. Y no se cansen de esperarme, que aunque sabes que estoy criando a mi hija y aún me queda mucho por hacer aquí como es verla crecer, un día iré con ustedes. Y por favor, cuando llegue ese momento, SAL A RECIBIRME A LAS ESCALERAS DEL CIELO.

ADIOS, WANDA, amiga mía.


martes, 11 de marzo de 2025

LA LLUVIA

 

 

    Aún recuerdo cuando me asomaba a ver la lluvia por la ventana.
    El olor a la tierra mojada inundaba mis fosas nasales. Ese olor que galopa en mi mente despertando mis sentidos y transportándome a mi infancia en aquella casa de calles sin asfaltar, donde mi única meta era que saliera el sol para ver el arcoíris flotando en el muelle; paisaje que se divisaba desde la ventana del dormitorio de mis abuelos.
    Observaba a la gente pasar. Algunas personas corrían a guarecerse, otras se cubrían bajo sus paraguas, otras pocas caminaban empapados por el agua. Unos niños se divertían saltando dentro de los charcos y pronto la calle comenzaba a quedarse vacía.
    Rápidamente mi imaginación infantil se evadía para enfrascarse en las gotas de agua que se deslizaban por el cristal.
    La mayoría de las gotas emprendían carreras hasta el final para terminar cayendo en picado hacia el alféizar de la ventana buscando libertad.  Otras morían al final de una estrepitosa caída libre en un suicidio colectivo. Algunas se besaban en su camino con otras, fundiéndose en un romántico baile que las convertía en una mucha mayor adelantando a todas las demás.
    Me quedaba allí ensimismada hasta que tú llegabas a mí. Impregnabas la habitación con la mezcla de loción de afeitado y el jabón que siempre usabas. Yo sabía que estabas allí, percibía que te acercabas sigilosamente, pero esperaba a que depositaras tu mano en mi hombro con ese contacto paternal que tanto me reconfortaba.
            —¿Qué haces, negrilla? ¡Vamos a almorzar!
    Y ahí que iba yo.
 


 Hoy está lloviendo. Vuelvo a observar la lluvia por la ventana. Me reencuentro con las gotas, pero sin la visión infantil de entonces. Contemplo a las personas que pasan en la calle. De nuevo unos corren para cobijarse en portales o bajo los balcones.

 Algunos se cubren con sus paraguas, otros pocos caminan empapados por el agua. Un grupo de niños se divierten chapoteando en los charcos. Las gotas hacen su danza en los cristales de la ventana. Nada parece haber cambiado con los años, sólo hay una diferencia: tú no vienes a buscarme. Ya no acaricias mi hombro, ni me indicas que vayamos a comer, no impregnas la habitación con tu olor.

    
        Hoy hay una diferencia. ¡Hoy te extraño tanto!
 

martes, 4 de marzo de 2025

¿SI TE QUISE?

 
    ¿Y tú me preguntas si te quise?
    Te atreves a preguntarme, ¿si alguna vez te quise?
    Yo te contesto:
    Te ayudé a hundirme.
    Colaboré para que me rompieras el alma en mil pedazos.
    Te facilité para que dejaras cicatrices profundas en mi corazón. 
    Permití que te llevaras mi amor propio.
    Te autoricé a pisar mi autoestima,  a dejarme sin un ápice de orgullo.
    Y aún así, te permites dudar si te quise.







martes, 31 de diciembre de 2024

BIENVENIDO 2025

    Querido año 2024:
    Ya en tu ocaso, te doy las gracias. Agradeciendo también a las personas que quieren seguir en mi vida este nuevo año; y a los que no, gracias también por lo aportado.
    Me diste algún palo, mas me dejaste levantar.
    Me enseñaste muchas lecciones, creo que ya aprendidas.

    También, me enviaste fabulosas alegrías.
    Ahora voy en busca de la llave
  

para abrir de par en par la puerta y dejar entrar el nuevo año.






    Aquí estoy 2025, 






recibiéndote con los brazos abiertos y el corazón henchido de felicidad, 



preparada para ver nuevos amaneceres y atardeceres, 
con las alas abiertas para levantar el vuelo,

 




y dispuesta, ante todo, a seguir caminando,


 Espero no me pongas muchos obstáculos en el camino esta vez.


Feliz Año Nuevo para todos con mis mejores deseos.