Desde Mi Rinconcito, les quiero comentar
que hace tiempo leí que los hijos son un préstamo que nos hace la vida, los
tenemos en custodia. Nosotros, padres y madres, los preparamos para que sean
capaces de vivir libres e independientes.
Yo opino que una madre sueña
con ver a sus hijos tocar el cielo, volar tanto como anhelen. Que llegue ese
tan necesario día en que ya no te necesiten porque has hecho bien tu trabajo, aunque
he de admitir que duele saber que debes dejarles libres, realizar sus vidas
independientes.
Pero
mientras eso sucede, esa madre cada día les cose con amor sus propias alas,
aunque en cada puntada tenga que perder alguna de sus plumas para fabricar las
de sus pequeños. Les enseña a desplegarlas, pide de todo corazón que les vaya
bien y espera que sepan que siempre tendrán en ella su refugio.
Esa es, en mi opinión,
la ardua labor de una madre.
¡Vuelen alto, mis
hijos!
